
RESPIRACIÓN SOBRE LA ESTRELLA
A Miguel Íñiguez, sabiendo de la luz...
Las palabras realizan su trayecto,
más allá de la luz en la penumbra
y vuelan en sus nubes de papel
para decirte tanto
o para abandonarse en el espacio
de una vida vivida hasta el final.
He recibido hoy
tu correo electrónico.
Era algo conocido ya por mí
o quizás intuido.
Tu hermano te custodia
desde otra dimensión de la experiencia,
para darte otra forma de mirar
o quizás todavía,
para esbozar sonrisas
en el asombro fértil del dolor.
Yo sólo puedo darte
un acompañamiento en el silencio,
una respiración sobre la estrella
que cada noche
será un aviso lúdico
de un alma que alcanzó su cometido.
Propósito maestro,
una misión cumplida.
Ana Muela Sopeña
A Miguel Íñiguez, sabiendo de la luz...
Las palabras realizan su trayecto,
más allá de la luz en la penumbra
y vuelan en sus nubes de papel
para decirte tanto
o para abandonarse en el espacio
de una vida vivida hasta el final.
He recibido hoy
tu correo electrónico.
Era algo conocido ya por mí
o quizás intuido.
Tu hermano te custodia
desde otra dimensión de la experiencia,
para darte otra forma de mirar
o quizás todavía,
para esbozar sonrisas
en el asombro fértil del dolor.
Yo sólo puedo darte
un acompañamiento en el silencio,
una respiración sobre la estrella
que cada noche
será un aviso lúdico
de un alma que alcanzó su cometido.
Propósito maestro,
una misión cumplida.
Ana Muela Sopeña