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La luz calla.
Parece que habrá buena cosecha.
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Miguel Ángel Curiel
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(Intempestivas conversaciones nocturnas en Jerez)
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Un violín roto, decía León Felipe.
Un caballo azul, George Trakl.
Un extraño animal, invocaba Blanca Varela.
Yo no sé,
en estas aguas transparentes,
en esta ausencia de barro,
cómo no beber
el veneno de su claridad sin
morir al bien
que se quedó jugando,
que se queda embarrando
−como mi infancia en su quicio –
una orilla de asnos insomnes.
Porque hay aguas limpias
que son mortales
pero ningún niño se murió
jugando en la orilla barrosa.
Yo no sé como explicarlo.
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Víktor Gómez
(poemario inconcluso)