viernes, 1 de abril de 2011

QUINUA: Poesía y Hambre

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Desarmó
La Paz
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mercados de Batallas
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niños sin quinua
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La NASA hambres cultiva
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ralos soles por ángeles
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Trazas del calígrafo zurdo
--------------- Víktor Gómez
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Quinua es un alimento básico de las comunidades andinas, altamente energético y hasta hace poco tiempo, al ser de consumo local, accesible a las poblaciones rurales. El reciente interés yanki, de La NASA y otras organizaciones, así como de países como Francia o Italia ha multiplicado su precio, haciéndolo inaccesible a los bolivianos. Consecuencia de ello es la sustitución por fideos y otros productos que no bastan para la nutrición, afectando de manera importante a los niños de la zona. La desnutrición infantil y la impotencia de los padres ante este fenómeno no deja de manifestar que las prácticas de Globoimperalismo, por más que se disfracen de mestizaje son un avasallamiento de las economías fuertes sobre las debilitadas. La Paz, es la capital de Bolivia, y juega en este texto un perverso abanico de sugerencias, al situarse paralelamente a "mercados de Batallas" cuyo nombre bélico podría inducir a pensar en varias líneas en esa Cuarta Guerra Mundial, o mejor dicho, mundializada, que ejercen hoy las multinacionales contra los pobres o empobrecidos. A su vez, tenemos que para tocar el cielo, para asumir ese progreso tan deseado por el neoliberalismo y cuyo exponente más espectacular es la carrera hacia las estrellas comenzada en la Tercera Guerra Mundial (aquella que se escondía con el eufemismo de Guerra Fría y que fue ardorosamente genocida tanto por el Gulag como por las maniobras de la CIA, El ejercito USA y otros cómplices en las interferencias y maniobras por las Américas, Oriente Medio y Africa) que lidera claramente La NASA justificamos el hambre o la miseria en zonas que expoliar por sus minerales o cultivos (pensemos en el coltán o la kasiterita de el Congo, Ruanda, etc.,) . Lo lejano e inmenso fascina y preocupa(¿?) pero no somos capaces de atender y cuidar lo cercano, de proteger del daño sistemático a los pueblos más desfavorecidos por las políticas del capitalismo tardío. No entra dentro de la lógica de mercado (eufemismo para referirnos a personas con nombre y dirección postal y de una gran entidad, que diría Brecht, que determinan cuales son sus prioridades y los medios y modos de ejecutarlas)
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Así, nos venden ralos soles por ángeles, basura por belleza, dinero por cuerpos, codeína por lucidez, apaciguamiento por paz, mangoneo por justicia.
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Víktor Gómez

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Situación de la quinua en relación con
Francia, La Nasa y el comercio internacional:
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aquí
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acá

y acullá

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6 comentarios:

Miguel Iñiguez dijo...

Verdaderamente hemos de aprender a encauzar nuestro concepto sobre qué tipo de desarrollo, si el de los pueblos, si el de esperanza de vida, si el de educación, números de cama por habitante. Qué índice de desarrollo añade tu exposición y poema. Yo diría que es el índice de intromisión de las economías de unos pueblos sobre otros. Muy importante para entender el flujo de las migraciones: arrebatarles sus recursos y pedirles que se queden en su casa. Como bien incide el poema “esos mercados de batallas” para cuarta, quinta guerra mundial y diversos estratos de mundos.

Poesía y pobreza golpea en la ventana la idea de un fracaso de libertad (en el que yo me incluyo). Ya no dice justicia (y que justicia…) sino al menos de factor humano, del que tanto saben las economías. De ese equilibrio que ha de pasar necesariamente por el lugar del otro.

Me alegra compartir esto, Víctor, y ampliar ese espectro, algo de lo que no tenía noticia.
Un abrazo siempre

Viktor Gómez dijo...

Querido Miguel:

tus reflexiones siempre me resitúan, me devuelven un cierto equilibrio.

poco que añadir, salvo un abrazo y la deuda de gratutid a tu hermanada palabra viva.

Un abrazo

Vík

Leticia dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Leticia dijo...

Quinua, poético nombre que esconde como la manzana de Adán después de la mordida, una pérdida del paraíso.
Siempre me impresionó Maquiavelo, y su obra El Príncipe, escrita en el momento del clímax en el renacimiento florentino... hoy yo lo llamaría "liderazgo de las empresas" como la que instituyó la explotación de la Quinua, en la que es evidente la sobreexplotación inhumana del trabajador y del recurso. Nada visionaria ni heurística, la perspectiva de lo que nos señala Viktor. No prevé el desastre que ha generado en un futuro cercano para ella misma (la empresa).
Hay que buscar el bienestar individual y colectivo, aquel que ejercen sin coerción su autoridad a través de la atención a los propósitos de todos los que forman parte de una empresa para acercarse en lo posible, a vencer obstáculos y beneficiar a todos mediante acuerdos que sustenten en lo posible, una realidad que enriquezca al hombre en todos los sentidos. En fin un problema más que humano en el que se ve la ambición que descarga feroz su poder sobre la clase trabajadora del campo.
Triste, pudiendo crear un paraíso productivo que beneficie a todos.

COLECTIVO POETAS dijo...

Leticia, disculpa el despiste, crei que te habia contestado, pero se tragó mi respuesta a tu inteligente misiva el ciber-espacio. Ahora sólo resta agradecer y pensar seriamente en lo que comentas y cual podria ser el "como".

Un beset,

Vik

Miguel Iñiguez dijo...

Víktor, lo que comentas hace pensar en la fiabilidad y transparencia de Blogger como medio de difusión. De estar pagando arrendamiento de dominio para que luego haya incursiones de no sé de que tipo, que hace que comentarios sobre cuestiones artísticas primen, tengan preferencia en una escala censurable cuando se tratan temas de denuncia social.
Personalmente, también tengo mis motivos y no es lugar para extenderme, solo dejar constancia de las irregularidades (regulares para otros menesteres), de este ciberespacio y de sus vulnerabilidades.

Seguiré tratando esto con vosotros por otros medios

Un abrazo a todos