Mostrando entradas con la etiqueta Prosa poética en escritores. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Prosa poética en escritores. Mostrar todas las entradas

viernes, 9 de septiembre de 2011

OBSESIÓN




OBSESIÓN

La primavera de la media noche lo acompaña otra vez, un pálpito de sienes lo sigue en su hartazgo de buscar y no encontrar y llegar siempre a lo mismo. Paso a paso regresa a la rutina, escapó esa noche del ensueño de besos de esa boca que se ofrece entreabierta como roja granada y del cuerpo cimbreante que ha sido suyo pero… desconoce hasta su nombre. La busca, quiere encontrarla y en cada mujer la recrea pero sólo es un espejismo... no es ella.Hoy vuelve otra estación de acacias, es primavera, él anda y anda, la opresión del nudo que le ata y aprieta el corazón lo acompaña siempre. Al fin, hoy ha llegado a ese lugar sin límite y reconoce una puerta, frente a ella recuerda aquellos ojos de acacia en flor. Con mano temblorosa toca, hasta que alguien abre... Ella, envuelta en un nimbo lo mira, él reconoce el color de sus ojos, su boca entreabierta roja y jugosa como una granada. La envuelve ansioso entre el dogal de sus brazos... En un abrazo a sí mismo.





Leticia Garriga- México

domingo, 6 de marzo de 2011

Hay una estación […] por Leticia Garriga















(Para Ana Muela Sopeña, Miguel Iñiguez y Víctor Gómez Ferrer)



Hay una estación… de árboles de troncos fuertes tersa corteza y exuberantes racimos de flores rojas. Una estación de acacias donde podemos detenernos para mirar el paisaje al interior de las palabras que le dan vida y permiten nuestra reflexión. Despacio, sin prisa, sentir y evocar hasta llegar al encuentro de ese otro que nos espera en la estación arbolada que se luce con su mantón rojo.
Las palabras que la conforman evocan los sentimientos que embargan al hombre de todos los tiempos y llegamos a él al vernos reflejados como en una superficie de agua, gracias a la universalidad del significado de los signos abiertos, las palabras, que concatenadas nos alientan a seguir viviendo en este paraíso que también tiene su infierno.




Un saludo cariñoso esperando la vida les siga sonriendo, por el simple hecho de estar ahí y levantarse con el potencial maravilloso para la brega diaria

Saludos cariñosos desde México.

Leticia


http://www.lenguajepalabrastiempo.blogspot.com/

viernes, 17 de julio de 2009

"El vacío" por Manuel Vicent


Una pincelada de más acaba por estropear un cuadro, una sola palabra puede arruinar un poema y también puede destruir una historia de amor, si se convierte en una bala. Detenerse a tiempo, esa es la primera regla del arte y Matisse lo sabía cuando pintó su famosa composición La Danza, en la que cinco muchachas desnudas bailan agarradas de las manos formando un círculo con la guirnalda de sus brazos. La simple apariencia te hace creer que ese círculo es perfecto, que está totalmente cerrado, que en él ya no cabe nadie más, pero no es así. Dos bailarinas en primer plano no llegan a alcanzarse con las manos, el artista ha creado entre ellas un vacío que genera una tensión rítmica en todas las danzantes forzándolas a girar. Es difícil encontrar un cuadro que exprese mejor la dicha de vivir. Da la sensación de que al espectador le bastaría con agarrarse de esas manos libres aún para ensanchar el círculo y sumarse al baile. Ese vacío está formado por los momentos felices de la vida: la playa de la niñez llena de gritos y de cuerpos dorados persiguiendo la pelota de Nivea, las risas de tu juventud con los amigos a la sombra de los plátanos, el campari que iluminaba la terraza del café Rosati en Roma, todos los viajes al Sur, las dunas del desierto rayadas por los lagartos, aquellas hogazas de trigo candeal que tenían el color del románico, la lectura de los versos de Keats favorecida por una melodía de Grieg, aquella navegación por la costa de Turquía buscando recalar en Efeso. Basta con desnudar la memoria y aceptar como un don de los dioses la belleza que un día te fue regalada sin más, para que esas muchachas de Matisse te admitan con gusto en la danza. El pintor Miguel Ángel también conocía la carga magnética que contiene el vacío, por eso en lugar de unir los dedos de Adán y de Jehová en el techo de la Capilla Sixtina dejó sus yemas a punto de entrar en contacto, vibrando en el aire, sin llegar a rozarse. El vacío que existe entre esos dedos, de pronto, causó una detonación y su onda explosiva creó al primer hombre. En la plaza del poblado dos vaqueros se miran a los ojos con las manos en la culata del revólver: el vacío que existe entre ellos es absolutamente creativo; una pareja de adolescentes está a punto de besarse por primera vez: esa mariposa radioactiva que aletea entre sus labios podría levantar una montaña; unos amantes van a pronunciar la palabra maldita que destruirá una larga historia de amor: su silencio incluye la vida y la muerte. El arte consiste siempre en detenerse.




Manuel Vicent
Columna del Domingo 13 de Febrero del 2005
En el diario ‘El País’




Después de obtener la Licenciatura en Derecho y Filosofía por la Universidad de Valencia, se trasladó a la capital, donde cursó estudios de Periodismo en la Escuela Oficial. Colaboró en las revistas Hermano Lobo y Triunfo, y también en el diario Madrid. En esta publicación estrenó su faceta de columnista político, que continuó y consolidó en El País, medio para el que escribe en la actualidad.

Su obra comprende novelas, teatro, relatos, biografías, artículos periodísticos, libros de viajes, apuntes de gastronomía, entrevistas y semblanzas literarias, entre otros géneros. Sus novelas 'Tranvía a la Malvarrosa' y 'Son de mar' han sido adaptadas para la gran pantalla dirigida por José Luis García Sánchez y por Bigas Luna, respectivamente.

Vicent compagina su labor como escritor con la de galerista de arte, una de sus más conocidas pasiones.

Con una prosa voluptuosa y sensual, sublime y mordaz, Vicent plasma en sus columnas y relatos hermosos cuadros que tratan de reflejar “esos momentos que nos hacen felices, perplejos, escépticos y expertos en dioses menores”.

Notas biográficas de Wikipedia