miércoles, 10 de junio de 2009

Ana Muela Sopeña "Hombres con antifaz"

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Hombres con antifaz desfilan por las calles del temor,
mujeres con escudos descienden por las rampas de la historia.

Grupos enmascarados
afloran en los trenes y autobuses
con latidos ocultos, subterráneos,
envueltos en enigmas de silencio.

El miedo colectivo
es el impulso fuerte hacia la herida
de una lluvia constante de nostalgia.

La desnudez de un niño
muy pronto se transforma en armadura.


Ana Muela Sopeña

6 comentarios:

María Socorro Luis dijo...

Un placer encontrarte aquí tambien, Ana. Y con un poema tan rotundo y tan latigazo.

La estrofa final, magnífica.

Abrazos para ti y para Miguel.

Soco.

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, María Socorro. Es una alegría encontrarte aquí también.

Un abrazo grande
Ana

Miguel Iñiguez dijo...

El miedo Ana, es lo peor que nos puede pasar. Hablamos de la falta de transparencia pero es todavía peor cuando lo perverso se esconde. Cada uno en su experiencia.., luego lo que queda detrás es esa otra máscara imperceptible que nos justifica.

Transcribo algo que me ha venido, casi sin pensarlo.

Yo hablo la perversidad
de una máscara terrible
yo hablo mil lenguas
bajo el decoro
en un pozo vacío

usurpado por la guerra de mi lengua
y lo que mi lengua esconde,
traspié de una máscara que no me olvida.

Un abrazo Ana

Ana Muela Sopeña dijo...

Tienes razón, el miedo es lo que hace que nos disfracemos. A veces vamos al interior y nos escondemos, otras hacia el exterior mostrando lo no transparente. También el miedo puede generar violencia.

Gracias, Miguel, por brindarme tus versos

Un abrazo

Ana

Ro dijo...

Lamentablemente es así Ana
Los niños aprenden muy rapidamente a camuflar sus emociones más auténticas por miedo a esta falta de sensibilidad en los adultos
Me encantó leerte amiga
Un gran abrazo niña

Rosa

Ana Muela Sopeña dijo...

Gracias, Rosa, por pasar por este poema y dejarme tus palabras.

Enmascarar todo lo que nos pasa y sentimos es una de las causas del malestar general individual y colectivo. El ser humano está hecho para expresarse, no para inhibirse.

Un abrazo grande
Ana