lunes, 29 de junio de 2009

"Todos los poetas se creen el ombligo del mundo" ENTREVISTA: ALMUERZO CON... CHUS VISOR - por Jesús Ruiz Mantilla


Más que comer, Chus Visor degusta y picotea. De aquí y de allá. Despacio. Sin atiborrarse. Cualquiera, compartiendo mesa con él en el mítico Belarmino, puede pensar que este editor solitario y heroico, uno de los escasos seres en el planeta que pueden presumir de vivir de la poesía -"claro que se puede ganar dinero con ello", dice-, basa su alimentación en la misma metodología que su trabajo: la búsqueda de lo exquisito.
El editor asegura que los españoles prefieren leer a los poetas vivos
Exquisitos son los salmonetes y la ensaladilla con los que abre boca. Como exquisitos son los libros que va a editar este año en una colección especial: Palabra de Honor. La que conmemorará 40 años de una firma referente mundial para la poesía hispana.
Ha levantado él solo su negocio, a base de la pasión que le metió en la cabeza un cura. Quién lo iba a decir cuando se trata de un republicano casi insurrecto, "y eso que a mi padre se le había metido en la cabeza que yo tenía que ser obispo", comenta. "Fue un cura que nos hacía aprendernos de memoria poemas de Lorca, de Leopoldo Panero y de Góngora", comenta.
Luego, con el oído hecho a la vida en verso, Chus empezó a frecuentar recitales y tugurios de poetas. Pronto se dio cuenta de que en la España de finales de los sesenta, la que empezaba a ver luz al final del túnel del franquismo, urgía abrir un hueco para ese género. "Entonces sólo editaban Adonais y el Bardo, creo recordar, y mi hermano Miguel y yo vimos que podíamos sacar esos libros que queríamos leer y no existían".
El primer título fue toda una declaración de intenciones: "Una temporada en el infierno, de Rimbaud, con traducción de Gabriel Celaya", recuerda Chus. Y así hasta los 675 que lleva hoy por no entrar en su biblioteca particular, con cerca de 30.000 volúmenes, digna del puro bibliófilo que es.
En su catálogo ha reunido más de 400 autores entre los que sobresalen los hispanoamericanos, pero también voces de otras lenguas y algo de lo que se siente orgulloso: "Haber sido responsable de herejías como la de abrir la editorial a la obra de cantantes como Bob Dylan, Leonard Cohen o Joaquín Sabina, nuestro superventas, del que bien orgulloso me siento", afirma.
Así, echando tabúes por tierra, quiere seguir: "Pienso llegar hasta 1.000", sentencia, al tiempo que hinca el diente en un excelso guiso de liebre con setas. El optimismo le ha podido siempre. Si no hubiese sido imposible haber llegado tan lejos desde el despacho de su librería, editando a puro capricho, "siempre lo que me ha dado la gana", dice, con pocas certezas y sin expertos en mercadotecnia: "De un libro sabes si va a vender mucho o poco".
Dice que es un gran momento. "En España se lee más poesía que nunca", asegura. Algo que no le extraña en un país dado al verso, "el que más de Europa, aunque no lo parezca", comenta, y donde se prefiere leer a los poetas vivos que a los muertos: "Somos así de gilipollas". Él los conoce bien, los trata intensamente y los divide en dos clases que al final convergen en una. "Los hay de dos estilos, los que escriben del amor y los que indagan en la vida. Ahora, todos, al final se parecen en algo: siempre se creen el ombligo del mundo".




JESÚS RUIZ MANTILLA 27/06/2008

Publicado en el diario El País



9 comentarios:

Ana Muela Sopeña dijo...

Interesante entrevista nos traes, Miguel. Qué bueno que alguien viva de la edición de poesía.

Un beso
Ana

Miguel Iñiguez dijo...

Gracias Ana por pasar, también puedes sentarte y servirte algo de éste exquisito almuerzo mercadotécnico e intuitivo. Una entrada que no aprovecha el trabajo de otros, simplemente amplifica (mira lo que yo miro), aquí mi ombligo también, claro. Puesto que no se me ocurre otra primacía de subjetividad desde la que poder escribir; ahora, desde éste tipo de alegaciones, de resueltos despachos, trataré por condición de ese legado que nos fue ya dado. Pero como sé que éste gesto-comentario tuyo, como ejemplo, no tiene asiento comercial-especulativo, seguiré viviendo de el, seguirá orientando, y tendrá el correlato de su reformulación y apoyo mutuo, su diálogo, su puente. Y tendrá el atrevimiento y el salto que otros tuvieron… Con el concierto de los ombligos...

Un abrazo Ana

Ana Muela Sopeña dijo...

Ja, ja, Miguel, eres genial. La verdad es que me alegra que alguien viva de la edición de poesía, como alegra que alguien pueda vivir de pintar retratos o de sacar fotografías artísticas. Creo que el arte tiene una función social. Sin arte, ni estética, ni creación...la vida puede ser demasiado alienante...

Lo del concierto de los ombligos me ha llegado....

Un beso grande
Ana

Miguel Iñiguez dijo...

Esto me viene a recordar una película que vimos anoche: Un buen año (A good year); de Ridley Scott; con Russell Crowe, hay un momento, casi al final; frente a una réplica de un cuadro de Vincent Willem van Gogh donde el protagonista parece encontrar con qué redimir, puntualmente, ya, su vida en relación con lo que él mismo crea o destruye, en relación a lo que puede significar nuestros modos de generar esos vínculos, con la naturaleza, con lo creado o con los objetos cuando éstos nos hablan. Frente a la obra de un pintor cabe la posibilidad de establecer una comunicación directa, y todavía lo es más si el autor da cuenta de sus escritos, los declama o de quién directamente le lee.

En otro comentario tuve la ocasión de comparar la poesía como el contenido en un Taper Ware, fácilmente transportable, recién horneado y, de los que generan tertulia.

Y así entre verborrea, réplicas y extensas anotaciones yo también me río un poco, también, que falta me hace y me sirve de incentivo.

Ana un besote grande

Antonio Ruiz Bonilla. dijo...

Una entrevista a la altura: exquisita. Le felicito desde el fin de los tiempos, que en ninguna de sus acepciones tiena algo que ver con ombligo.
Un saludo

Miguel Iñiguez dijo...

Gracias Antonio por pasar. La entrevista tiene ya tiempo, el mismo que ha costado reubicarle un sentido a mi producción, que no es otro que el de la propia identificación. Ya se sabe que los que tienen doble ombligo tienen doble esfuerzo.

Pasaré por tu blog

Un saludo

Carmen dijo...

Da igual que la entrevista tenga tiempo, pienso como Ana, que es maravilloso saber que alguien en este país ha conseguido vivir de la poesía... Interesante... Gracias por traerla.
Ahora que conozco este blog, no lo perderé de vista.

Un beso.

Carmen

Ana Muela Sopeña dijo...

Carmen, me alegra mucho verte por aquí.

Vivir de la poesía...un sueño hecho realidad.

Un besote
Ana

Miguel Iñiguez dijo...

Hola Carmen
Pues sí, esto es lo que podríamos tildar de catarsis de nuestras entradas bloggeras.

Un besote