lunes, 31 de agosto de 2009

ROXANA MIRANDA RUPAILAF: ABRIENDO LAS MANOS A LA POESÍA




Roxana (1982, Osorno) es una de las más interesantes y contundentes poetas mapuches (Y porque no decir también parte del deslumbrante y amplio panorama joven y mayor de Chile).

Ver en letras.s5.com , acá, más sobre esta brillante autora.


Y este otro poema, también, extraido de la entrevista que realizara
Ernesto González Barnert:




Yo, Pecadora

-

Confieso que le he robado el alma al corazón de Cristo,
que maté a una flor por la espalda
y le disparé a la cigüeña.
Confieso
que me comí todas las manzanas
y que suspiro tres veces
al encenderse la luna.
Que le mentí a la inocencia
y golpeé a la ternura.
Confieso que he deseado a mis prójimos
y que tengo pensamientos impuros
.. .. .. .. . con un santito.
Confieso que me vendí por dinero.
Que no soy yo
y que he pecado de pensamiento,
palabra y omisión
y confieso, que no me arrepiento.
-

Roxana Miranda Rupailaf

3 comentarios:

María Socorro Luis dijo...

Hermoso poema de esta importante poeta mapuche.

He leído otros poemas de ella, todos potentes y a la vez sencillos.
Su poesía, para algunos, irreverente, reivindica la raza y cultura Mapuche. Sensual y erótica desacraliza, desmonta el discurso cristiano, sus imágenes tradiciones y alegorías.

Enhorabuena, Victor y gracias.

Un beso en la poesía.

Soco

Viktor Gómez dijo...

Las gracias a tí y a Roxana, por la apertura dialógica al encuentro con lo poético, que suele ser velador de libertades, rebeldías y revelaciones de lo más ocultado y a la vez rescatable, benigno y posibilitador. Ejercicios como estos de relectura de lo real, de reescritura de la historia, que sólo la poesía canturrea, que sólo algunos poetas balbuciendo o arengando, nos aproximan.

Creo que tienes razón en lo que dices de Roxana.

Un beset

Víktor

Miguel Iñiguez dijo...

A Roxana Miranda Rupailaf


Por ti misma
por tu pueblo
por los que perecieron
por ti misma escribo tu nombre
Roxana Miranda


a carboncillo
escojo el medio,
vehículo fe de medios
trazo a mano ferviente
aquello que tiembla en la mano.

Esperé un tiempo
y otro tiempo
y el incremento no lo era en la palabra.

Era otro día, otro amor para la vida
el amor por la vida asomada a los pueblos;
que guarda los cultivos de luna en luna
Roxana

la vida para ti misma.



Gracias Víktor, por dar a conocer su trabajo. La documentación necesaria, nuestro pasaporte a la cultura mapuche, por preservar la vida también con su divulgación, su cercanía ahora.

Un abrazo